2.10.14

Los Agachados número especial

Las instituciones gubernamentales se impusieron con todo.
Antes de lo sucedido el 2 de octubre en la Plaza de las Tres Culturas en la Ciudad de México en 1968, Rius (con ayuda de AB) publicó aquí detalladamente los sucesos violentos contra estudiantes y población en general, iniciados a finales de julio al 24 de septiembre del 68. 

Aquella tarde cuando comenzaron los disparos (que culminaron con la vida de muchas personas), este autor olvidó asistir al mitin donde fue invitado junto con su editor Guillermo Mendizábal por los líderes estudiantiles del movimiento.1

En este ejemplar empieza la historia de tres personajes dialogando sobre el "peligro a la patria" de parte de la "amenaza comunista" de aquella época informado por el partido político oficial, y cómo estos asisten a escuchar un representante de esa institución.

El Licenciado Guacache es quien ofrece un discurso advirtiendo a los pueblerinos sobre el "peligro estudiantil existente", pero aparece el Profesor Gumaro para dar su versión de lo vivido en la capital.

A través de dibujos narran cronológicamente como desde el 22 de julio dos grupos estudiantiles de tres bachilleratos se enfrentaron a golpes, y como hasta el 24 de septiembre el Ejército toma las instalaciones del Instituto Politécnico Nacional dejando muertos y heridos.

Esta historieta sirve para describir la represión de las autoridades hacia la comunidad estudiantil, al igual que enseña las actividades de los afectados, quienes exigen un alto a la represión gubernamental y liberación de los presos políticos.
Los caricaturistas también somos periodistas. Nuestra misión es enterarnos de lo que pasa y comentarlo en tal forma que hasta un locutor lo entienda, se ría y pueda sacar alguna conclusión.          -Rius
Gracias a Eduardo del Río esta publicación fue uno de los pocos medios de comunicación en el país que informó en aquel año lo que realmente sucedió previamente en los días antes del 2 de octubre.

Esta libertad de expresión le valió para ser secuestrado el 29 de enero del año 1969 por agentes de la Procuraduría General de la República, y estos se lo llevaron clandestinamente en un automóvil al personal de Seguridad Militar para su fusilamiento.

Eso fue algo que no ocurrió gracias a la intervención del expresidente Lázaro Cárdenas (porque era su familiar), donde lo dejaron vivir con una advertencia:

"Deje de molestar al Señor Presidente o le va a ir de la chingada. Nosotros no nos andamos con pendejadas".2

1. Rius para principiantes, Grijalbo, 1995, pág. 173.
2. Ibídem. pág. 183


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